miércoles, 23 de abril de 2008

MODA FEMENINA: PRADA Y SU COLECCION OTOÑO INVIERNO 2008/2009

Estimados lectores de fashiontotal. Hoy voy a presentaros una nueva colección de moda mujer para la temporada Otoño-Invierno 2008/2009. En concreto hoy se asoma a nuestras páginas la colección Otoño-Invierno 2008/2009 de la casa Prada. La firma italiana, originalmente conocida en Italia como hermanos Prada, fue fundada por Mario Prada en Milán en el año 1913. En el año 1978 la nieta de Mario Prada, Miuccia Prada, heredó de su abuelo lo que todavía era un negocio de artículos de cuero y lideró la expansión de la compañía hacia el negocio de la ropa con un estilo general más bohemio. La firma tiene una segunda línea de ropa más sencilla llamada “Miu Miu” y una línea deportiva de nombre “Linea Rosa”. En la actualidad Prada es considerada como uno de los más influyentes diseñadores en el mundo de la moda. Aquí tenéis a la jefa del cotarro, Miuccia Prada.


Siguiendo el ejemplo de otras compañías en la tendencia muy extendida de absorber tantas otras casas de moda como fuera posible Prada se cargó con grandes deudas al adquirir la firma de moda Fendi junto con LVMH a comienzos de la década de 1990. Prada fue incapaz de reflotar Fendi y le vendió sus acciones a LVMH aunque está todavía recuperándose aquella deuda. En 1999 Prada adquirió Church’s una firma inglesa de zapatos de calidad. Otras notables adquisiciones de Prada en los 90 fueron las firmas Helmut Lang y Jil Sander aunque en la actualidad ya se ha desprendido de ellas.


Prada ha inspirado a poetas, novelistas y directores de cine. La novela “The Devil Wears Prada” (El diablo viste de Prada) del año 2003 trata de un jefe obsesionado y vanidoso que lleva ropa de marca como Prada. La citada novela también ha inspirado la película del mismo título y el nombre de un grupo de música. Vamos con la colección de Prada para el Otoño-Invierno que fue presentada hace unas fechas en Milán.


Miuccia Prada se ha propuesto hacer por la industria del encaje lo mismo que Nicolas Ghesquiere hizo por los estampados de flores el año pasado: poner a los talleres a producir a plena capacidad. Después de echar un vistazo a un tejido de encaje en su estudio, y de ignorarlo en un principio, poco a poco el citado tejido se ha ido apoderado de la colección casi por completo. Miuccia Prada consideró que usar un poco de encaje por aquí y otro poco por allí sería de mal gusto por lo que puso a toda Suiza a fabricar tejido de encaje para ella. Según Miuccia cuando se está trabajando en algo simple la superficie es importante. Ella quería hacer algo minimalista, algo que fuese femenino y enérgico pero no demasiado sexy en definitiva. A fé que lo ha logrado y además ha incorporado numerosas referencias a la Prada de comienzo de los años 90.



En el desfile tomaron parte modelos tan prestigiosas como Isabeli Fontana, Jessica Stam, Natasha Poly y Catherine McNeil. Al principio hubo una sensación casi siniestra producida por la visión de una legión de modelos descendiendo por una empinada pasarela en espiral luciendo un mareante número de vestidos de encaje transparentes en negro, marrón, bronce, plata y azul pálido. Después de unos primeros modelos de un negro opaco que parecían vestidos de monja y de unos vestidos provistos de unos extraños volantes con zapatos a juego en cuero y con el tacón en forma de cono, el desfile pasó a las prendas confeccionadas totalmente a base de encaje. En los primeros diseños el encaje venía en capas sobre camisas azules abrochadas hasta arriba que a su vez se llevan sobre otras camisas de colores desnudos creando un extraño efecto de doble cuello. Debajo de las faldas se dejaban entrever claramente unas grandes bragas un recuerdo nostálgico ya que estas prendas fueron una de las señas de identidad de Prada y estuvieron presentes por todas partes (junto a los clips metálicos en los tirantes del sujetador)







Hubo un cierto contraste erótico en el desfile como resultado de la tensión entre las formas cubiertas y las transparencias y una oscuridad subyacente y casi fetichista que en ocasiones quitaba al encaje todo su protagonismo. En resumen, ni demasiado gótico ni demasiado dominante. Algo difícil de calificar pero que representaba la imagen potente y ligeramente inconformista que constituye la experiencia de Prada. Para terminar el post os dejo con un vídeo del desfile. Saludos.

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